¿Y ustedes aún le creen a los trailers?

Hace años, en la que ahora parece una época prehistórica, cada película que salía al mercado recibía un adelanto; una sola oportunidad para demostrarle a la gente más o menos de qué iba a tratar el asunto. Eran dos minutos y medio para decirle a los fans qué tono iba a tener el film, soltar unos cuantos chistes, lucirse con algunas de las mejores escenas de acción y en resumen, generar el suficiente factor wow para que la audiencia babeara y comenzara la ansiosa espera hasta el día del estreno.

Hoy, los estudios lanzan trailers como alguien desesperado lanzaría salchichas para distraer a un tigre que camina hambriento hacia él (o ella, si). Los adelantos no sólo aparecen, se anuncian con antelación. Se nos adelanta que veremos el nuevo adelanto de Avengers mañana, pasado mañana, esta tarde… Incluso está la figura del teaser para iniciarlo todo (que también se anuncian), esto es, unos cuantos segundos para picar la curiosidad antes del desfile de trailers. Por que sí, ahora no sólo se espera, se sabe que no habrá sólo uno, sino dos, tres o cuatro adelantos que nos llenarán de escenas, diálogo y vistazos cada vez más amplios de esa película que ardemos por ver.

Los tráilers cuentan hoy con miles de Canales de YouTube y cuentas de Instagram dedicados a analizarlos cuadro a cuadro, a sacarles pistas, teorías de fans, claves que indican que, puesto que fulano de tal vistió de negro en lugar de rosado, significa que en realidad está viajando del futuro para enmendar todos los problemas y cosas por el estilo pero ¿Hay que creerles?

Red Eye.. no era un demonio, sino tu terrorista psicópata normal.

¿Cuántas veces llegamos a la sala de cine para encontrarnos con que, los mejores chistes de toda la película fueron todos los que se usaron en los prólogos (y la gente aún se ríe de ellos) No sólo eso, no han sido pocos los casos en los que, por ejemplo, un trailer promete un tipo de película y en realidad, mientras pasan los minutos, el confundido público se da cuenta de que no era una película infantil, sino un drama basado en la vida real de un pornógrafo australiano. Bueno, quizás no tan extremo, pero la historia recuerda casos como el de Red Eye (2005) con Rachel McAdams y Cillian Murphy. En esa ocasión, el trailer (más el nombre de Wes Craven en los créditos) daba la impresión de que el personaje de Murphy era un demonio á la Freddy Kreugger a bordo de un avión y no, en lugar de eso era una muy entretenida película si, pero de un terrorista bastante humano y nada sobrenatural.

También famoso es el caso de Kangaroo Jack, en el que el adelanto promete una comedia estúpida para niños, con las aventuras de un kanguro parlante y dos desadaptados. Lo que en realidad sucedió, fue que el mencionado animal era un sueño/alucinación de uno de los protagonistas durante una breve secuencia y no, como parecía, la coestrella de toda la producción. Cuenta la leyenda urbana que, temerosos de que la película fracasara, los estudios decidieron mercadearla como una cinta para niños usando al mencionado marsupial como gancho. La medida funcionó en parte, pues los 88 millones que recaudó en taquilla provinieron principalmente, de familias que asistieron juntos para encontrar algo que no era lo prometido.

En este momento, llevamos meses de estar siendo bombardeados con trailer tras trailer de Avengers: Endgame, para delirio o tortura de quienes deben aguantar las miles de teorás de fans al respecto. Pero algo sucedió en el último trailer que hizo que muchos levantaran las cejas: una escena emotiva entre el Capitán América y Tony Stark en la cual ambos manifiestan su mutua confianza y después, se dan un muy heroico apretón de manos.

La escena causó furor entre muchos y fue parte de la entrevista que un periodista le realizó a los directores. Para sorpresa de muchos, ellos mismos declararon ahí y entonces, que dicha escena no aparece en la película. Tal y como reporta bgr.com, los hermanos Russo manifiestan que tienen una gran cantidad de contenido a su disposición para crear los trailer, mucho del cual no estará en la película, pero se utiliza para poder preapar a las audiencias para el tipo de historia que desean contar. Ya sitios como Everything Always estaban realizando videos dónde exploraban la posiblidad de que dicha escena estuviera manipulada.

Si las mandíbulas colectivas cayeron cuando se vio al par de héroes en lo que, parecía, sería su gran reconciliación luego de los eventos de Civil War, es lógico suponer, que caerán todavía más cuando la deseada escena no esté en la película. Igual puede ser una más de las ya conocidas tácticas de los directores para desviar la atención, pero eso se descubrirá con el tiempo.

Mientras tanto, los tráiler seguirán dando de qué hablar antes de las películas, como siempre lo han hecho. El meollo del asunto será, como siempre lo ha sido, si se le cree o no a lo que nos presentan en el menú o si, por causas de mercadeo o no, nos daremos cuenta de la diferencia hasta que estemos sentados a oscuras con la pantalla en frente y palomitas frescas en la mano.


Respuesta

  1. […] Hace algunos días, escribimos sobre cómo el paisaje cinéfilo está plagado de teasers, spoilers, foros y teorías prácticamente un año y medio antes de que una superproducción como Avengers: Endgame, llegue a los cines del mundo. A muchos fans, puede gustarles el consumir tanto material como sea posible previo a ver su película, otros, prefieren llegar con ojos y mentes vírgenes para absorberlo todo como si fuera la primera vez. Del lado de los productores sin embargo, todo está bien mientras sea la información que ellos quieren la que se filtre y no mientras la que otros desean. Puntos extra si lo que se filtra, es el final de una super producción que lleva más de tres años de esfuerzo y 10 años de historia tras de sí. […]

    Me gusta

Deja un comentario

About the author

Sophia Bennett is an art historian and freelance writer with a passion for exploring the intersections between nature, symbolism, and artistic expression. With a background in Renaissance and modern art, Sophia enjoys uncovering the hidden meanings behind iconic works and sharing her insights with art lovers of all levels. When she’s not visiting museums or researching the latest trends in contemporary art, you can find her hiking in the countryside, always chasing the next rainbow.